sábado, 19 de junio de 2010

Armada Española - Aviación Naval.

Una Nación nunca debe olvidar ni menospreciar sus orígenes, sus glorias y sus fracasos, lo que se entiende como "raíces", el saber valorarlo en su justa medida és lo que hace a una sociedad, a un pueblo, grande y envidiable. España, y los Españoles de bien lo valoran, lo guardan con orgullo y, seguramente, alardean de éllo con razón. La Armada Española es un referente. Hoy en día cuando hablamos de "Infantería de Marina" casi todos piensan que la única posibilidad histórica es la de los Estados Unidos, los "Marines" y sus epopeyas ampliamente conocidas, nadie duda que con merecimiento, pero nó muchos saben que la primera Infantería de Marina que surgió y entró en acción fué la Española. Y como éste detalle tántas y tan desconocidas tradiciones que no debemos consentir que caigan en el olvido. Otros pueblos no lo hacen, al contrario, las cuidan y las promocionan como algo muy suyo e irrenunciable. ¿Por qué a nosotros nos "cuesta" tanto?
Preparando éste artículo, buscando datos, documentación exacta y material gráfico, casualmente localicé un verdadero "filón", de manera que desestimé lo que tanto trabajo me supuso, descubriéndome ánte el mágnifico trabajo de D. Alfonso Figueroa que tiene insertado en la Web de "Revista Naval". Simplemente he seleccionado unos fragmentos del mismo, pero aconsejo la lectura completa en éste "ENLACE", merece la pena por la inmensa información de los orígenes de la Aviación Aeronaval Española.
Fué nuestra Aviación Aeronaval la pionera en realizar un desembarco anfíbio como el del "Desembarco de Alhucemas", no olvidemos éso por su novedad, magnitud y resultado.
¿Lo tomaron como ejemplo los Aliados en el de Normandía?. Es muy posible.......
"jactres".



La Aviación Naval fue creada por Real Decreto el 15 de Septiembre de 1917 (durante el reinado de Don Alfonso XIII) tras un periodo de aprendizaje por parte de pilotos y observadores de la Armada, que había comenzado en 1912. En 1920 el gobierno conservador presidido por Eduardo Dato estableció la escuela de la Aviación Naval en Barcelona, a la vez que se continuaban las obras en la base de San Javier y se cambiaba la denominación oficial del cuerpo por la de "Aeronáutica Naval", para dar cabida tanto a la especialidad de aviación como a la de aerostación (esta última reducida en 1926 y finalmente eliminada en 1930).

El capitán de corbeta Pedro María Cardona fue nombrado primer Director y encargado de seleccionar los nuevos hidroaviones con los que se dotaría a la Aeronáutica Naval Española. Poco después (en 1921) se inauguraba el primer aeródromo de la especialidad, en terrenos que hoy ocupa el aeropuerto de El Prat (Campo de la Volatería). Además, se preparaban aeródromos y bases de aerostación en Mahón (Menorca), Marín (Pontevedra) y Mar Chica (Melilla).

La base de San Javier fue diseñada para albergar más de medio centenar de aparatos, a pesar de que su localización había sido duramente criticada por oficiales de la Armada, principalmente debido a que era muy visible desde el mar y, por lo tanto, estaba expuesta a bombardeos navales. En cuanto a los primeros medios aéreos de la Armada cabe destacar los aviones de escuela Avro 504, los Martinsyde F.4 (caza), y los hidroaviones Felixtowe F.3A (reconocimiento y bombardeo) y  Macchi M.18 (escuela).

LA LLEGADA DEL "DEDALO":

En 1921 se incorporaría a la Armada el buque portahidros Dédalo con el fin de dotar a la Escuadra de una unidad con plena capacidad para transportar y dar apoyo logístico a los hidroaviones de la Aeronáutica
Naval en las zona de operaciones.
Una vez más, la Armada Española ponía en práctica las enseñanzas obtenidas durante la Primera Guerra Mundial por los diferentes contendientes, desarrollando en la medida de lo posible las experiencias en el campo aeronaval que tanto la armada Británica como la Estadounidense habían alcanzado durante el transcurso del conflicto. En este sentido, y a pesar de que las primeras experiencias aeronavales se realizaron con aviones convencionales sobre el crucero acorazado estadounidense "Pennsylvania" el 14 de Noviembre de 1910, el concepto del hidroavión ganó muchos adeptos entre las marinas de guerra, desarrollandose la idea del "portahidros", un buque capaz de colocar sus aparatos en el mar para que pudieran despegar y recogerlos tras el amerizaje. Entre estos precursores de los actuales portaaviones cabe destacar el "Hermes", "Engadine" y el "Vindex", todos ellos pertenecientes a la Royal Navy, y por supuesto, el Español "Dédalo", primer buque capaz de operar simultáneamente aparatos pertenecientes a las especialidades de aviación y aerostación. En efecto, el portahidros español podía emplear dirigibles semirrígidos de 1.500 m3 tipo S.C.A. (Stabilimento di Construzzioni Aeronautiche) y globos cautivos de 1.100 m3 tipo Avorio Prassone, además de transportar hasta 20 hidroaviones del tipo Macchi M.18.

En el interludio que va desde 1939 hasta 1954, el único medio aéreo del que dispone la Armada Española es un hidroavión Heinkel He-114A, desplegado a bordo del crucero ligero "Miguel de Cervantes" de la clase "Almirante Cervera". Esto se debe a que a partir del verano de 1939 el arma aérea de nuestra marina fue incorporada al recién formado Ejército del Aire, responsable del mantenimiento de la "Aviación de Cooperación", que tenía como objetivo el proporcionar apoyo aéreo a la Armada, todo bajo el control de observadores pertenecientes a la marina. No obstante, el aislamiento tecnológico y material al que fue sometida España tras la Segunda Guerra Mundial impidió que la colaboración fuera más que anecdótica, si bien esta situación no se debió a una falta de voluntad, sino más bien a una total carencia de medios.

A pesar de esta situación, la Armada Española, consciente de la necesidad de dotarse de un vector aéreo eficaz, lleva a cabo una serie de estudios y proyectos encaminados a la construcción de un portaaviones ligero.

Se estudia la posibilidad de incorporar un portaaviones auxiliar bajo el "Proyecto nº 65", e incluso se planea la transformación del crucero "Canarias" en un portaaviones bajo el "Proyecto nº 66". Todos estos planes no pasaron jamás de las mesas de diseño, debido principalmente a la falta de experiencia y capacidad de la industria de la época. También fracasaron otros planes, como la compra del "Nabob", un portaaviones de escolta británico de la clase "Ruler", o la transformación del crucero pesado italiano "Trieste", de la clase "Trento".


Esta situación de incertidumbre finalizó el 26 de septiembre de 1953, al firmarse el Convenio de Cooperación Militar y Económica con los Estados Unidos en plena "Guerra Fría" Gracias a esta nueva situación, la Armada recibirá el 4 de Febrero de 1954 los primeros helicópteros Bell 47G, seguido poco después por el portaaeronaves "Dédalo", un portaaviones ligero de escolta de la clase "Independence".
Mi conclusión:
Después, la Marina Española, empezó a disponer de mejores medios consiguiendo por méritos propios ser actualmente la 7ª Armada en importancia del Mundo. Lejos queda aquello de "En el Imperio Español nó se póne el Sol" que diría nuestro Felipe II, pero España sigue siendo un fiel e importante aliado de los países democráticos.
¡¡ Podémos estar orgullosos de nuestra Historia, y de nuestra Armada...!!
"jactres".