martes, 16 de marzo de 2010

La Guerra fantasma, el Conflicto "olvidado".

El Ejército del Aire español, en pleno proceso de reemplazo de sus viejas unidades, tuvo que defender entre octubre de 1957 y abril de 1958 el territorio de Sidi Ifni con armas obsoletas repotenciadas de emergencia, porque EE.UU. le prohibió el uso del armamento transferido por el tratado de amistad en 1953 en una guerra considerada por el gobierno estadounidense como de carácter "colonial".

Resultó que aquel glorioso ejército carecía de casi todo: los aviones eran antiguallas de los años treinta; los Junkers que Alemania había enviado a comienzo de la guerra civil, a falta de bombas lanzaban bidones de gasolina provistos de un sistema de explosión artesanal ideado por un teniente; a los soldados se les entregaban hasta cinco viejos fusiles Máuser, con la esperanza de que algunos funcionaran cuando tuvieran que dispararlos; los legionarios calzaban alpargatas para combatir en un terreno abominable de arena y piedras; cargaban todavía con una manta y su ración alimenticia se reducía muchas veces a un chusco y una lata de sardinas; para socorrer a los asediados se les lanzaba el agua dentro de neumáticos de camión, a falta de envases mejores, que reventaban al llegar al suelo; la puntería de los aviadores era tan mala que disparaban contra soldados propios que salían desesperados de los fortines en busca de agua y comida; para las comunicaciones, se usaban radios de carga a pedales… Una pobre defensa llevada a cabo con “vieja chatarra cuidadosamente remendada”, como escribe el general Casas de la Vega.
En África la aviación constituía una valiosa herramienta para el control del territorio, los aviones permitían desplazarse con rapidez por unos parajes de difícil transito, siendo muy eficaces para controlar los grupos nómadas, además, en los territorios del África Occidental Española (AOE) existía una larga tradición de presencia aérea, ya que el desarrollo de la aviación española coincidió con la Guerra de Marruecos. Por otro lado, la aviación tenía un papel cada vez mayor en la resolución de las guerras, por todo ello el Ejército del Aire (EdA) tuvo un papel muy destacado en el conflicto de Ifni-Sahara de 1957-58.

El general Mariano Gómez de Zamalloa, el laureado del Pingarrón, el héroe de la División Azul en las estepas rusas, recibió en su despacho de gobernador general de Sidi Ifni, África Occidental, un telegrama de Madrid con el siguiente texto: “Representante bandas armadas asegura a partir 12,00 horas día 30 harán alto el fuego ese sector. Observe cuidadosamente actitud enemigo, extremando precaución. Fuego propio totalmente prohibido. Aviación no debe volar”. Ese día 30 era el del mes de junio de 1958. Va a hacer ahora cuarenta años. El texto del telegrama venía a decir que la guerra había terminado.

(Observando el video se puede sacar un "acertado" análisis de los medios del E.d.A. en 1957, inmerso en un conflicto crucial, con material obsoleto quince años antes. Sin embargo nuestras "Alas", con todo en contra, obtuvieron de éllos lo máximo).

"Guerra"...Pero ¿qué guerra? ¿Existió alguna vez una guerra en Ifni? Después de todo, ¿Acaso existió Ifni? ¿Existe aún? Es verdad que murieron al menos 300 españoles y que más de 500 fueron seriamente heridos en las batallas, que muchos miles de soldados de reemplazo lo pasaron muy mal en las trincheras y puestos de vigilancia montañosos de aquel enclave africano, y hasta época tan reciente como 1969, pero ¿Fué aquello una guerra?

("click" en la imagen inferior, ésas son las "cifras"):